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Cine-TV

Más gloria que dolor... Sobriedad ceremonial

Por José Luis Vázquez

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Foto: rtve.es

Creo que el enunciado es lo suficientemente aclaratorio de lo vivido esta pasada noche de sábado en el coqueto y malacitano Palacio de Deportes José María Martín Carpena, capital y escenario elegido esta vez –en un plausible iniciativa de que este acontecimiento recorra distintos puntos de la geografía española, tendiendo puentes vamos- para la celebración de la que ha sido la trigésimo cuarta edición de los Goya, los premios más importantes de la industria cinematográfica española.

Ese titular creo que expresa lo fundamental, DOLOR Y GLORIA se ha alzado con el mayor número de cabezones, con cuatro de los cinco más importantes… película, director, actor y guion. Por otra parte, la puesta en escena en la que ha sido envuelta la cita es de una sobriedad digna de respeto, sin alharacas, yendo preferentemente al grano y con algunas cosas destacables. También con alguna reprobable, como la de los muchos asistentes que pasaban por delante de las cámaras y deslucían la retransmisión. Téngase en cuenta la próxima vez para los emplazamientos o tiros. O que haya alguien al lado para dar indicaciones. Son pequeños detallitos que no creo que cueste mucho corregir.

DOLOR Y GLORIA se erige en la gran triunfadora de la noche con siete reconocimientos. A continuación MIENTRAS  DURE LA GUERRA –son para este cronista las dos mejores del año por estos contornos- con cinco. Y después, emparejadas con dos LA TRINCHERA INVISIBLE, INTEMPERIE y LO QUE ARDE.

Pero si me lo permiten esta vez en vez de ofrecerle una reseña al uso, voy a “innovar” ligeramente, voy a hacerla respetando el orden cronológico de lo expuesto, resaltando las apariciones o concesiones más relevantes, lances, declaraciones, frases o datos a propósitos de los premiados. Haré un resumen, claro, lo que se entiende un resumen tratándose de mí y de este escribir mío en torrentera. Es por variar un poco, como hacemos de vez en cuando con el peinado o el ajuar. Cada entradilla tendrá su signo de barra horizontal correspondiente. A ver qué tal… No, si al final voy a parecer uno de esos creadores experimentales que tanto cuestiono en muchas ocasiones. Aunque no se preocupen, se acabará imponiendo mi habitual clasicismo. Eso sí, consciente de que a riesgo de poner a prueba su paciencia como lectores, aunque a los más cinéfilos posiblemente no les cueste mucho entrar al trapo.

-Tras una breve presentación de los dos conductores de la noche, Andreu Buenafuente y el inefable Jesús Vidal, tal vez más inspirados el año pasado, pero en cualquier caso siempre sólidos profesionales del entretenimiento y las bromas ocurrentes (nunca se olvide también que tienen que ajustarse a un guion), me sorprende un muy buen arranque musical con un recorrido por géneros y algunas películas señeras de nuestra historia. Desde el folklorismo patrio hasta la época de destape –expendido castamente, no era plan ir más allá, seguramente habría bastantes niños viendo el programa y tampoco es necesario apelar a ese mal gusto del que tantas otras veces hemos dejado constancia-, pasando por el quinqui. Y títulos como JAMÓN, JAMÓN, TADEO JONES o EL DÍA DE LA BESTIA. Es somero, ágil y vistoso.

-La primera premiada y, por tanto, la primera en salir a escena tal vez haya sido una de las estrellas de la noche, aparte el local Banderas y la homenajeada Marisol. Tal como sucediera hace dos ediciones con la singular y divertidísima Julita Salmerón. Pero la supera en edad la paisana, la gallega Benedicta Sanchez por su papel en LO QUE ARDE/O QUE ARDE, desenvuelta, simpática, moderadamente locuaz y coqueta recogiéndose el pelo a sus 84 años. Todo un signo de vitalidad. La demostración de que cualquier edad puede ser buena para conseguir un premio como mejor actriz revelación… o como lo que una se proponga.

-Flash para enmarcar lo que ha sucedido con el habitual ocupante del lugar que pisan hoy la gente de la industria, el UNICAJA de Málaga a lo CAMPEONES, recreado en un vídeo.

-Buenafuente remarca que este año se ha alcanzado un récord de entradas vendidas, que las salas ha sido el lugar en el que más gente se ha juntado sin que la disolviera la policía y que son 200 millones de horas de cine patrio las que hemos visto los españoles. Desglosa el número de nominaciones a las que aspiran las principales favoritas. Se produce un pequeño aparte empanado, algo demagógico y un tanto trabalenguas al respecto de la situación política, lo cual no acaba de restar méritos en el saldo final.

-Con la guapa y elegante multi campeona de natación sincronizada Oona Carbonell comienza el desfile de conocidos nombres de otras manifestaciones ajenas a lo que aquí se trasiega, varias de ellas catalanas, presentando las 5 películas que optan al reconocimiento mayor… Entre ellos el ex futbolista del Barsa Carles Puyol y la periodista Rosa María Calaf y María Casado.

-Pablo Alborán, también del lugar, canta una espléndida SOBREVIVIRÉ procente de la película del mismo título. No es tan lucida su actuación como la apoteósica del año de anterior de Rosalía, y aunque pueda que tenga mejor voz, deja el pabellón musical muy alto. La letra supone todo un himno a la tolerancia y al derecho de amar.

-Javier Rubial, gana merecidamente (en realidad prácticamente todos los distinguidos lo son) el apartado de mejor canción por INTEMPERIE e improvisa –o no- sobre la marcha unas preciosas estrofas cantadas. En el aire sobrevuela Federico García Lorca y su ROMANCE DE LA LUNA.

-Alberto Iglesias, compañero musical inseparable de Pedro Almodóvar obtiene su undécimo galardón en todas sus ediciones, récord absoluto de cualquier categoría. Fino y talentoso, todo lo que compone es de calidad máxima, algo de lo que no está exenta su brillante partitura para DOLOR Y GLORIA. Precisamente con el manchego ha colaborado 11 veces. Manifiesta que “su cine nos ha hecho más libres y que con su música ha pretendido llegar al corazón de la película, que una música debe ser verdadera”.

-La ex ministra de Cultura y afamada guionista Ángeles González Sinde, entrega el premio en este apartado –en su variante de adaptación de un material literario ya existente- al notabilísimo cineasta andaluz Benito Zambrano. Hace un bonito exhorto, o más bien, de España, de su tierra, del país de países y del propio cine español. En la admirable adaptación que ha llevado a cabo junto a los hermanos Remón –Daniel y Pablo- de la prestigiosa novela de Jesús Carrasco ha respetado ese aire de western ibérico, rural, de secarral.

Almodóvar por su parte obtiene el mismo apartado pero en su vertiente original. Explica que tras una operación de espalda eso le llevó a innumerables inmersiones en la piscina, lo que a su vez le condujo a la corriente del río de su infancia y a esas vecinas de la infancia que acompañaban a su madre. He ahí la curiosa y sentida génesis de su libreto. Se trataba de escribir de sí mismo –con absoluto tino… añado de mi cosecha- y del inexorable paso del tiempo.

-Sketch soso de Silvia Abril acerca de la invisibilidad de la mujer en base a una supuesta súper heroína de comic… Súper S.

-Indiscutible también el Goya a la mejor fotografía para Mauro Herce por LO QUE ARDE. Sus primeros minutos resultan hipnóticos. Esos árboles que caen y ese encuentro con el árbol gigante son de impresión.

-Enric Auquer recoge su incuestionable reconocimiento como mejor actor revelación haciendo del hijo joven, Kike, de un capo galaico de la droga, Padín.

-El inmenso Eduard Fernández, 12 veces nominado, consigue el suyo como mejor actor de reparto por su memorable composición de Millán Astray en MIENTRAS DURE LA GUERRA. No puede asistir por compromisos de otra índole.

-Mariano Barroso, presidente de la Academia de las Artes y Ciencias Cinematográficas, hace un discurso breve y conciso dentro de lo que cabe. Incide en destacar la asistencia de los espectadores a ver productos autóctonos, que estamos ante el segundo mejor dato de la pasada década al respecto, elogia a las plataformas que han apostado por la producción (en un claro gesto de tender la mano) y resalta los muchos y prestigiosos premios logrados durante 2019 por los profesionales, desde el de Banderas o Laxe en Cannes hasta el de producción sobre Buñuel como mejor animación europea. Y se pregunta algo muy cierto a propósito del homenaje posterior a Marisol… ¿Por qué hay personas que permanecen en nuestra memoria para siempre? Señala que ella encontró su éxito personal cuando renunció a la fama. Una engañosa compañera ésta… y esto último vuelve a ser una aseveración a poner a mi cargo.

Da una primicia, el 2021 la Academia lo ha declarado el año Berlanga, coincidente con uno de sus padres y de nuestros mayores referentes, por no decir –yo sí lo afirmo- referentes.

Y reivindica contar historias con las que el público se identifique… viva donde viva y piense como piense.

-El pianista y cantante Jamie Cullum acompaña musicalmente el obligado y emotivo recordatorio quienes nos dejaron el año pasado (entre ellos figuran Narciso Ibáñez Serrador, Analía Gadé, Encarna Paso o Manuel Tejada). Sus rostros vienen enmarcados en una constelación estelar. Lo considero de buen gusto. Siempre resulta especial este apartado.

-Llega inmediatamente el momento más emotivo de la gala, el premio de honor a Marisol/Pepa Flores. Lo recogen sus tres hijas, la muy guapa Celia Flores evoca una canción de su madre y María Esteve lleva a cabo un precioso y breve discurso en el que afirma que ella está viendo ese momento “emocionada, contenta y súper agradecida”. También que lo estará haciendo en una televisión grande en un lugar en calma. Tal vez la mejor definición sobre ella la haya hecho anteriormente Zambrano al recoger su galardón y señalar que ha sido “los ojos más hermosos y vivos del cine español”.

Previamente Amaia desgrana una preciosa canción de reconocimiento.

Se escucha un fragmento de una de sus mejores interpretaciones, la de la heroína andaluza defensora de la libertad y de la igualdad Mariana Pineda, que acaba resultando de lo más esclarecedora acerca de la propia actriz: “Hace tiempo que perdí el miedo cuando comprendí que vivía por una razón… la libertad”.

-A sus 88 años –tal vez una de las más veteranas en obtenerlo- la gran Julieta Serrano consigue el Goya a la mejor actriz de reparto por su espléndida composición de madre del manchego en DOLOR Y GLORIA. Igualmente es una de las más veteranas chicas Almodóvar (había interpretado también para él ENTRE TINIEBLAS y MUJERES AL BORDE DE UN ATAQUE DE NERVIOS). Es este otro momento en el que el auditorio estalla en justificadísimos aplausos. Completamente lúcida, admite sentires en plena forma.

-La aclamada producción francesa LOS MISERABLES obtiene el Goya a la mejor película europea. 36 horas de ritmo frenético en un barrio suburbial parisino. La demostración de que cuando la sociedad tiene grietas una pequeña chispa puede desencadenar un enorme incendio.

-El documental sobre el violinista Ara Malikian obtiene la máxima distinción dentro de este apartado. Cinco años han sido los empleados para sacar adelante el proyecto. Este hombre libre, vivo y feliz suelta una frase desde la absoluta serenidad sin peros posibles, referida a los emigrantes: “los viajeros siempre fueron la riqueza de la civilización”.

-Belén Funes, mejora directora revelación por LA HIJA DE UN LADRÓN da las gracias a sus padres por “haberla educado en la cultura del esfuerzo y de la libertad”.

-A continuación, en otra de sus apariciones, Buenafuente junto con su compañera en el escenario y en la vida real, borda las frases o expresiones más ingeniosas de la noche. A Almodóvar le suelta con agudeza “cada vez más sintético, has pasado de TODO SOBRE MI MADRE a TODO SOBRE MÍ”. De Luis Tosar dice, “se te muere un paciente (refiriéndose a QUIEN A HIERRO MATA), se te mueren las ovejas (INTEMPERIE)… eres muy buen actor pero no lo contraten de canguro”. Por su parte, Silvia Abril se refiere a los dos Antonios nominados al mejor actor, ambos malagueños, como “cada vez que nominan a De la Torre, Banderas saca una colonia”.

-Muy bonitas y originales (desconozco si hay algún precedente en los Oscar o en cualquier otra latitud) la entrega de los Goya a mejor actriz y actor por parte de cuatro actores de profesión en cada caso que van resaltando los respectivos méritos de los nominados.

La habitualmente comedianta –también malagueña- Belén Cuesta, dos veces anteriormente nominada a los Goya por papeles precisamente de comedia (KIKI, EL AMOR SE HACE y LA LLAMADA) lo obtiene por primera vez por un papel eminentemente dramático en LA TRINCHERA INFINITA. Sin discusión posible. Penélope Cruz se queda en puertas, pero llega a su quinta nominación seguida.

Por su parte el otorgado a Antonio Banderas resulta unánime. Es el primero de su trayectoria, a excepción del honorífico entregado por la Academia. Es otra de las ovaciones de la noche. Hace una justa y lógicamente encendida loa a su mentor Almodóvar. 40 años de trayectoria intercaladamente común. Y 8 películas juntos… y seguramente lo que te rondaré morena mientras el cuerpo de los dos aguante.

Entre los piropos dedicados al manchego: “nunca he conocido a un artista con la lealtad que tú has tenido con tu cine, nunca te has traicionado”, “tú me has entendido mejor que nadie”…

Resalta el hecho de que la previamente galardonada Julieta Serrano ha sido su madre en tres ocasiones, las tres con Almodóvar.

Recuerda que justamente un 25 de enero de hace tres años se produjo el ataque del corazón que le tuvo apartado de los escenarios y los platós durante un tiempo prudencial. Le pone rúbrica a ello afirmando rotundo que “no solo estoy vivo, sino que me siento vivo”. Me alegro mucho de este reconocimiento por méritos propios de su actuación (clava al alter ego de Pedro) y por su entusiasta, desbordante tantas veces (no siempre con tino o acierto en pantalla, pero siempre con afán de superarse) trayectoria.

Pedro Almodóvar al recoger el cabezón como mejor director afirma, “el cine ha sido la experiencia más importante de mi vida, tanto como espectador como director”. Y reconoce que el tiempo ha pasado, pero que se siente como cuando comenzó con PEPI, LUCI, BOM Y OTRAS CHICAS DEL MONTÓN. Se muestra, al igual que la gala, sorprendentemente sobrio.

Hace una pequeña y oportuna reflexión que podría también interpretarse como un para nada “coaccionador” aviso para navegantes: “el cine español está pasando una buena situación, pero también tiene zonas muy oscuras… el cine de autor, el cine independiente, el que se hace fuera de las televisiones o plataformas, está en vías de extinción… necesita la protección del estado”

-Marisa Paredes y José Coronado rematan la noche apoteósica anunciando el máximo galardón para DOLOR Y GLORIA.

-La apoteosis la pone un pletórico Banderas al frente del elenco de bailarines de su exitoso A CHORUS LINE. Un estupendo colofón.

-La ceremonia ha durado justo tres horas y media. Y a este paso mi reseña no tendrá nada que envidiarla en cuanto a extensión.

Conclusión relativamente al margen:

Ya se sabe de sobra que en una aplastante mayoría de los profesionales de la industria cinematográfica de este país son más bien de izquierdas, no hay más que contrastarlo año tras año. Esto no es malo ni es bueno, ni mejor ni peor. Sencillamente es una constatación obvia. Pero este maravilloso arte de entretenimiento, o entretenimiento artístico, debe aspirar a ser principalmente universal aunque parta de presupuestos localistas o de posicionamientos  ideológicos sean del signo que sean. Y el cine español de este 2019, sus títulos más emergentes y afortunados, lo ha sido. Felicitémonos por ello, indistintamente de partidismos. Y tomemos buena nota del espíritu reconciliador –lo cual no quiere decir que no se posicione como es debido- de la magnífica MIENTRAS DURE LA GUERRA y de Don –en este caso se impone el tratamiento- Miguel de Unamuno.

Relación de ganadores:

Mejor película

Dolor y gloria

Mejor dirección

Pedro Almodóvar por Dolor y gloria

Mejor actor

Antonio Banderas por Dolor y gloria

Mejor actriz 

Belén Cuesta por La trinchera infinita

Mejor actor de reparto

Eduard Fernández por Mientras dure la guerra

Mejor actriz de reparto

Julieta Serrano por Dolor y gloria

Mejor dirección novel

Belén Funes por La hija de un ladrón

Mejor actor revelación

Enric Auquer por Quien a hierro mata

Mejor actriz revelación

Benedicta Sánchez por Lo que arde

Mejor película iberoamericana

La odisea de los giles (Argentina)

Mejor película europea

Los miserables (Francia)

Mejor película documental

Ara Malikian: Una vida entre las cuerdas

Mejor película de animación

Buñuel en el laberinto de las tortugas

Mejor guion adaptado

Intemperie

Mejor guion original

Dolor y gloria

Mejor cortometraje de animación

Madrid 2120

Mejor cortometraje documental

Nuestra vida como niños refugiados en Europa

Mejor cortometraje de ficción

Suc de sindria

Mejores efectos especiales

El hoyo

Mejor maquillaje y peluquería

Mientras dure la guerra

Mejor diseño de vestuario

Mientras dure la guerra

Mejor dirección artística

Mientras dure la guerra

Mejor sonido

La trinchera infinita

Mejor montaje

Dolor y gloria

Mejor canción original

Intemperie de Intemperie

Mejor música original

Dolor y gloria

Mejor dirección de producción

Mientras dure la guerra

Mejor dirección de fotografía

Lo que arde

Goya de Honor 2020

Pepa Flores