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Política

Valdepeñas pone en duda el Estado aconfesional tras otorgar un título honorífico a una imagen religiosa

La formación política de Podemos se sorprende que el Pleno Municipal de Valdepeñas condecore la imagen de Nuestro Padre Jesús Nazareno Rescatado, y le otorgue le título honorífico de "Señor de la Vendimia", y así lo expresan en una nota de prensa que nos hacen llegar

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Hace unos días leíamos sorprendidos en diversos medios de comunicación que el Ayuntamiento de Valdepeñas aprobaba en Pleno Municipal condecorar la imagen de Nuestro Padre Jesús Nazareno Rescatado y otorgarle el título honorífico de “Señor de la Vendimia”. Esa sorpresa era compartida por toda España, con líderes socialistas como José Antonio Pérez Tapias calificando de ‘panda de populistas’ a quienes lo habían permitido.

Decíamos que leíamos sorprendidos la noticia por cuanto este Ayuntamiento obvia que en el Artículo 16.3 de la Constitución Española se consagra la aconfesionalidad del Estado y que, como Administración Local, el Ayuntamiento forma parte de ese mismo Estado, por lo que está obligado a respetar la norma máxima; es decir, está obligado a mantener la neutralidad de las instituciones. No es la primera vez que el Ayuntamiento de Valdepeñas vulnera la Constitución. Recordemos que en 2016 este consistorio, gobernado por el PSOE y Jesús Martín, ya fue condenado por vulnerar derechos fundamentales de la Constitución, aunque luego el PSOE, de forma estética y falseando la verdad, se llame a sí mismo constitucionalista y niegue esta consideración a nuestra formación política.

Pues bien, nuestro Ayuntamiento ha decidido saltarse a la torera la Constitución Española y conceder una distinción honorífica a una imagen religiosa. Respetando profundamente la fe y las creencias religiosas de cada cual, debemos puntualizar que tanto fe como creencias pertenecen al ámbito privado. Por lo tanto, deben permanecer fuera de las instituciones públicas. Y nuestro alcalde, Jesús Martín, debería respetar la neutralidad del cargo que ostenta.

Con la aprobación de la Constitución Española se pretendió hacer avanzar la sociedad española hacía un ámbito democrático, en el que la separación Iglesia-Estado fuera efectiva. Pero este Ayuntamiento, con la concesión de un título honorífico a una imagen religiosa, nos retrotrae a épocas pretéritas (o no tan pretéritas) en las que las autoridades civiles desfilaban bajo palio y distinguían con medallas oficiales a vírgenes y santos.

Apela el alcalde al “carácter emocional del asunto”, pero ¿es función de una Administración local gestionar emociones? Puestos a distinguir con medallas, ¿no serían más merecedores de estas aquellas personas, éstas sí de carne y hueso, que trabajan el campo con el sudor de su frente? ¿Qué pretende un alcalde que se dice socialista honrando imágenes religiosas y distinguiéndolas con títulos honoríficos? ¿Qué le lleva a saltarse la legalidad y otorgar una distinción que no está recogida en el Reglamento de Honores de la Corporación? Él mismo reconoció en el Pleno que lo sucedido carece de soporte jurídico. Sin embargo, mantuvo la votación, que salió adelante con los votos entusiastas de los partidos conservadores, incluidos todos los concejales del PSOE, mientras Izquierda Unida miraba para otro lado.