domingo, 24 de junio

Ciudad Real

Visita nuestra página en Facebook Síguenos en Twitter
Buscar
Logotipo de Ciudad Real Digital

Los niños que se ensucian en el campo lidiarán mejor con la vida

Richard Louv, periodista y escritor

Opinión

"Flash back and Flash forward"

Por Fermín Gassol Peco

Imprimir noticia

Siempre que los cineastas quieren hacer la referencia al pasado en  una película utilizando la técnica del “flash back” recurren muy a menudo al blanco y negro. La mayoría lo hacen para diferenciar lo que ya no existe, aquello que pasó y murió, de lo que está vivo y sucediendo en ese instante; también hay quienes plasman de esa manera el pasado porque así era la fotografía entonces. Y es que hasta no hace mucho las películas se rodaban en blanco y negro en un tiempo y una sociedad donde las cosas, las personas, la vida acaecía también de esa guisa. Ahí estaba la hermosa naturaleza diciendo que la realidad era multicolor pero las conciencias severas y miopes no sabían o no querían verla así. Desde las ideas a la indumentaria, todo estaba como sumergido en un líquido existencial de noche y día, de blanco y negro, a menudo mezclado en un triste color grisáceo más nublado que luminoso.

Recuerdo bien esa tarde de verano en la que uno de nuestra panda de amigos apareció con un “niqui” amarillo. Aquello fue una auténtica bomba de colores para nosotros y para los que a esa hora paseaban por la plaza del Pilar. Alguien había tenido la osadía de “vestir de  otra manera”. Hoy cada uno se cubre como le da la gana aunque desde hace unos años sin embargo existe en algunos jóvenes una tendencia a la oscuridad en sus ropajes, no sabemos si por gusto al color o por falta de alegría vital, pero en cualquier caso se trata solamente de una opción.

Yes que se antoja toda una conquista de los espíritus jóvenes ver como personas que tienen la vida más que mediada visten hoy con atuendos de variados colores. ¿Se imaginan a nuestros abuelos con una camisa rosa, amarilla o estampada? Sus condiciones sexuales se pondrían en serias dudas. Así podríamos revisar muchos aspectos de nuestras vidas en las que los distintos colores se han hecho ya presentes en casi todas nuestras mentes y comportamientos.

Sin embargo, todo lo dicho hasta aquí no pretende sino intentar servir de contexto pedagógico para hacernos una pregunta sobre algo más importante.

¿Qué elementos, ideas o comportamientos que hoy mantenemos como fundamentales e inamovibles no lo serán el día de mañana? Si pudiéramos adelantarnos al futuro realizando un” flash forward” en los usos y costumbres que hoy imperan ¿Qué cosas de las que hoy aparecen plenas de color se verían desde ese futuro una vez más en blanco y negro? Porque seguro es que muchos de los convencimientos y leyes que hoy imperan quedarán obsoletos sin duda en el futuro, sí, pero la pregunta del millón es ¿cuáles de ellos?

La respuesta solamente se adivina en las novelas y en las películas de ciencia ficción, pero no en la realidad. Criticar y no entender ciertos comportamientos del pasado no nos puede llevar a olvidar que algún día, en el futuro, algunos de estos “colores” que hoy tanto nos convencen, nos motivan y nos gustan, en un nuevo “flash back” hacía nosotros, se recordarán también en un vetusto color de blanco y negro.

A la postre, todos somos hijos del tiempo que nos ha tocado vivir. Pretender burlarse, saltarse o ignorar este axioma existencial se me antoja una brutal e indecorosa estupidez mental.