domingo, 29 de marzo

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Estreno en Royal City

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El escándalo ()

Director: Jay Roach

Intérpretes: Charlize Theron, Margot Robbie, Nicole Kidman, John Lithgow, Allison Janney, Kate McKinnon, Malcolm McDowell, Mark Duplass, Alice Eve, Connie Britton, Alanna Ubach, Elisabeth Röhm, Madeline Zima, Brigette Lundy-Paine, Liv Hewson, London Fuller, Ashley Greene, Nazanin Boniadi, Stephen Root

Sinopsis: Deconstrucción de la caída de uno de los imperios mediáticos más poderosos y controvertidos de las últimas décadas, Fox News, y de cómo un grupo de explosivas mujeres logró acabar con el hombre responsable de él: Roger Ailes. (FILMAFFINITY)

Crítica de José Luis Vázquez

Valoración: 4 estrellas

"La televisión en abierto es el sector más competitivo del mundo" (John Lithgow)

 

Tres bellezones, talentosas e inteligentes, emprendedoras (las tres han llegado a producir varios de sus trabajos), son las protagonistas de esta valiosa, “edificante” y notabilísima producción norteamericana. Me refiero a Nicole Kidman (52 años), Charlize Theron (44) y la ya consolidada Margot Robbie (29)… Estadounidense pero procedente de Australia la primera, sudafricana pero nacionalizada la segunda y genuinamente australiana la tercera, todas ellas plenamente incorporadas en la mejor y más imponente industria del estadounidense del mundo. Son, además, de las actrices más preparadas y punteras que vienen copando los primeros puestos en los últimos años en el país de las barras y las estrellas.

¿Y para que las han reunido en esta tan celebrada ocasión? Pues para algo tan simple pero tan arduo, tan terrible, como para hablar de acoso sexual en el trabajo. Ni más ni menos que el llevado a cabo en una gran, todopoderosa cadena de noticias, la Fox News. Y de cómo gracias a su determinación y un coraje nada fácil consiguieron en buena medida hacer caer a uno de los imperios de comunicación más omnímodos de las últimas décadas.

El avezado, curtido director Jay Roach cuenta este con lenguaje transparente, fácilmente entendible, directo, del cual no está exento cierta sensibilidad para contar algo precisamente nada fácil sin caer en el trazo grueso o el tremendismo. Muestra la suficiente delicadeza y rigor al respecto para que su denuncia llegue a cualquier espectador, hasta al más joven, o precisamente a este por su paulatina sensibilización en la actual sociedad… Y ello pese a que no dejen de manar cada día miles de escándalos en todo el mundo. Claro que antes era todavía más terrible porque ni salían a la luz. Algo, aunque sea muy lentamente, se va avanzando.

Ocasionalmente Roach deja aparcado el humor que ha caracterizado su franquicia más popular, LOS PADRES DE ELLA (la primera entrega verdadera y eficazmente divertida) y retoma la seriedad y la contundencia de su anterior y plausible trabajo, TRUMBO (sobre el mítico guionista perseguido por el mendaz senador McCarthy durante la Caza de Brujas). Reparte adecuadamente la presencia en escena de cada una de sus intérpretes, alternándolas o entrecruzándolas en algún caso, con incuestionable pericia y habilidad.

Se deja de cualquier tipo de astracanadas y resulta muy aplomado en su incursión en un mundo dominado por individuos (y consiguientes cómplices, incluso propias mujeres) sin escrúpulos que detentan el poder a sus anchas y largas. La escenificación de ello lo representa un envejecido pero magnifico John Lithgow como el todopoderoso Roger Ailes, el mandamás repulsivo en la sombra. El no menos veterano Malcolm McDowell (lejos quedan sus tiempos de la rompedora LA NARANJA MECÁNICA… aquí como el magnate Rupert Murdoch), Allison Janney o Kate McKinnon (como la periodista lesbiana) confieren aún más fuste a un reparto de lo más sólido y resolutivo.

Ante historias de este tipo no es necesario mostrarse innovador o rompedor, basta con esgrimir lo que aquí se esgrime, potencia narrativa y clasicismo a la hora de contar los hechos.

Es muy buena, mucho mejor de lo que la han recibido o percibido –aunque esto es tan libre y tan de gustos como los mismísimos colores- mis colegas de gremio. Y vuelvo al principio, contar con ese ramillete de actrices en estado de gracia y hermosura permanente, amplifica el alcance de cualquier obra. Y confieren verdadero lustre a esta necesaria denuncia que hace justo reparo de sus víctimas.

No se la pierdan. Es útil, además, principalmente para continuar alertando y seguir poniendo en guardia, constituyendo en sí misma un aldabonazo.

José Luis Vázquez