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De aquí a 10 años, el hidrógeno sustituirá todos los combustibles contaminantes

Victorien Erussard, fundador del primer barco de hidrógeno

Estreno en Royal City

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Litus ()

Director: Dani de la Orden

Intérpretes:
Marta Nieto, Álex García, Adrián Lastra, Miquel Fernández, Belén Cuesta, Quim Gutiérrez, Jorge Cabrera, José Manuel Valdés

Sinopsis: Se centra en el reencuentro de un grupo de amigos tras el suicidio, tres meses atrás, de uno de ellos. Durante la reunión, saldrán a la luz los secretos más íntimos y las tensiones escondidas durante años.

Crítica de José Luis Vázquez

Valoración: 3 estrellas

Cinco películas, contando LITUS, son las que conforman hasta la fecha la filmografía del joven cineasta barcelonés Dani de la Orden. Las dos primeras respondían a un ansia de dar testimonio de su época y de su generación, rociadas ambas por el espíritu del buen cine de su paisano Cesc Gay, BARCELONA NOCHE DE VERANO y BARCELONA NOCHE DE INVIERNO. Las dos siguientes, EL PREGÓN y EL MEJOR VERANO DE MI VIDA, son fallidas comedias de corte popular, humor blanco y familiar, aunque la segunda obtuvo una muy buena respuesta en taquilla.

Con la quinta vuelve de alguna manera a sus orígenes, pero mostrándose algo más “cáustico” e incisivo, mucho menos amoroso y romántico que lo que se mostraba en sus orígenes. Ha conseguido firmar su trabajo más personal, una esforzada y en parte efectiva comedia dramática.

Otro aspecto que la distingue es el hecho de su marcado carácter teatral, que en parte es evitado con cierta habilidad. La obra o el texto de partida de Marta Buchaca, ordenado en guion por la propia autora y por el director, es lo suficientemente fluido, ocurrente, para poder ser seguido con atención, pero también sin especial entusiasmo.

No tiene legítimo pudor alguno en declararse influido por el de la célebre LOS AMIGOS DE PETER de Kenneth Branagh. Ya saben, reunión de amigos más o menos catártica, más o menos divertida, más o menos grave o solemne, para ajustar cuentas con el pasado y con el presente. Aquí el detonante es el suicidio de uno de los estandartes del grupo, alguien aquejado de síndrome de Peter Pan.

Esto a su vez sirve para retratar a una generación, la suya, la del propio De la Orden, que vista sobre el papel y en pantalla, peca de los vicios mostrados por otras que les han antecedido, indistintamente de la situación política, que aquí no viene a colación en momento alguno. Es decir, la incapacidad emocional que suele presidir sus acciones y relaciones. Entre otras cuestiones, claro. Expongo esta a modo de ejemplo, ya depende de ustedes si así lo desean extraer más conclusiones.

Rodada en orden cronológico, ello seguramente habrá contribuido a la mayor intensidad de su tramo final y a una mayor credibilidad de personajes y situaciones. Pero conste en acta que no siempre es un requisito para resultar una cualidad. De hecho, la mayor parte de la historia del Séptimo Arte está compuesto por secuencias filmadas de manera acronológica.

Su costumbrismo, eso sí, no solo es de manual sino que no revela ninguna incidencia especial. Pero tampoco esto tiene porqué ser malo cuando lo expendido presenta aplomo y una correcta factura formal, aparte de contar con la resuelta interpretación de una serie de actores todavía jóvenes (Quim Casas –mejor actor de reparto en el Festival de Málaga-, Adrián Lastra) o emergentes (Belén Cuesta) que lo hacen bien, no chirrían cuanto menos.

El metraje es breve (85 minutos), lo cual contribuye a la ligereza con que se ve, pese a que esta se vaya tornando argumentalmente en conflictiva y reprochona.

José Luis Vázquez