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Los intelectuales pueden ser un estorbo para hallar soluciones

Kwame Anthony Appiah, profesor de Filosofía

Diario de un Cinéfilo Compulsivo

 

Domingo, 14 de abril

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Foto: Hero Fiennes-Tiffin y Josephine Langford en After. Aquí empieza todo/After

-El tercer estreno que veo este fin de semana me quita en parte el relativo mal sabor dejado por el del día anterior, LO DEJO CUANDO QUIERA. Se trata de la versión cinematográfica de una popular novela –o best seller, si prefieren- para adolescentes, esperada con ansiedad por muchas de estas. Y digo lo de muchas porque en las tres sesiones de su estreno, eran aplastante mayoría ellas (desde luego de una doy fehaciente cuenta y de las otras dos fui informado). Se trata de la primera entrega de la pentalogía de la escritora estadounidense Ann Todd, AFTER, cuyo subtítulo es AQUÍ EMPIEZA TODO. Supongo que el moderado y previsible éxito que se prevé, facilitará sucesivas continuaciones: EN MIL PEDAZOS, ALMAS PERDIDAS, AMOR INFINITO y ANTES DE ELLAS:

Antes de meterme en faena, he de reconocerles que acudía a verla con prejuicios y serias reservas. Como desconocía el material literario, alguien me la había vendido como una 50 SOMBRAS DE GREY para jovencitos/as. Y no es precisamente así. Va sí de una supuesta atracción fatal que encubre una historieta de amor de toda la vida. Bueno, en eso es posible que se parezcan. Retorcer un poquito las cosas para venir a contar lo de siempre.

Por supuesto, el contenido, fondo, planteamiento que gasta resultan de lo más socorridos y mil veces vistos, pero lo que la distingue dentro de un tono restringido y agradablemente discreto son un par o tres de detallitos.

El primero la contenida, elegante y funcional dirección de Jenny Gage, la cual se muestra perspicaz para captar detalles y reacciones cotidianas de ese mundillo de gente que está sumergiéndose ya en una edad adulta, desde luego ya de toma de responsabilidades importantes. De qué hacer con su vida, vamos, en los estudios o en lo que respecta a su corazón, dos de los pilares fundamentales de la vida.

Supone a la vez un pequeño poemilla a la juventud, en especial y aunque los dos son muy guapetones, a la radiante belleza de Josephine Langford, como esa supuestamente desventurada sentimental Tessa Young. Como diría algún amigo guasón de hace años, es monísima de la muerte.

Pero, fundamentalmente, acierta en algo tan importante como captar con cierta delicadeza, sin caer al menos en arquetipos sonrojantes, a unos universitarios que oscilan entre ociosos y esforzados, con bastante naturalidad y credibilidad.

Ante tal despliegue de virtudes, se pueden pensar que estamos ante una obra notabilísima… y no es así. Una vez ponderadas las mismas, quede claro que no me encuentro ante nada excepcional, que evidentemente tira de marketing, de insertos con banda sonora encandiladora o de instantáneas melosas que han podido ser vistas y requetevistas en numerosas ocasiones. Pero ello no impide alabar un producto bien manufacturado, en el que lo que dicen los personajes no suenan a cretinez, como sí ha sucedido en otras muchas ocasiones.

Es curioso, coinciden en el tiempo EL DÍA QUE VENDRÁ y AFTER, y aunque a una la he zurrado un tanto y a otro la acabo de ensalzar más o menos, acabo calificando a ambas con idéntica puntuación, el 3 de aprobado. Esto se puede explicar en base a expectativas, pero las dos son producciones aceptables cada una en su estilo.

Resultona.