lunes, 23 de septiembre

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La naturaleza está enfadada y te devuelve el golpe

António Guterres, secretario general de la ONU

Barricada Cultural

 

El hombre que sabía demasiado

por Fernando Aceytón Sorrentini

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Acabamos de despedir a un grande. Alfredo Pérez Rubalcaba fue “casi” todo dentro del Estado. Le faltó ser Presidente del Gobierno; desde luego cualidades no le faltaron, pero los avatares de la política lo impidieron. Hombre de luces y sombras, temido/odiado y admirado a partes iguales, era por encima de todo un tipo muy inteligente y muy bien educado. Ejerció un sutil y afilado cinismo que le llevó a decir que “en España se entierra muy bien”, lo que ha podido comprobarse con ocasión de su óbito, que ha arremolinado en torno a su figura a tirios y troyanos. He podido leer múltiples glosas en medios de todo pelaje y en una proporción abrumadora todas destacan su patriotismo y su sentido de estado. No voy a discrepar, porque entiendo que en la mayoría de las ocasiones supo distinguir la camiseta de la selección nacional de la del PSOE. Como destaca Alfonso Ussía (nadie, en principio, más alejado de Rubalcaba), supo rendir grandes servicios a su país, como su apoyo firme y callado a la Corona, que culminó con su discreción y buen hacer en las semanas previas a la abdicación del Rey Juan Carlos I y la proclamación de Felipe VI, así como su trabajo para el fin de ETA. También Florentino Pérez le ha dedicado cariñosas palabras como amigo y Presidente del club de sus amores. En su debe, el nacimiento del zapaterismo. Pertenecía a esa generación, en la que muchos se reconocen, que construyó de la nada un país más que razonable y que, injustamente, como dice Iñaki Garay en Expansión, ha sido apartada por una neurona más fresca, pero más simple. Le echaremos de menos.

Hace 60 años el genio Billy Wilder, que venía de firmar otra obra maestra y gran éxito de taquilla, Testigo de cargo, decidió embarcarse en otra aventura con la actriz más explosiva del momento (algunos dicen que de todos los momentos), Marilyn Monroe. Esa aventura fue Con faldas y a lo loco, la comedia perfecta, según algunos. Wilder e I.A.L. Diamond idearon un guión que parte de una película francesa del año 1935, Fanfare d’amour. Con ese material trasladaron la acción a los locos años 20, alejándola de la puritana Norteamérica de los 50, al objeto de permitirse mayores licencias. El resto ya es historia. Como señala Teresa Llácer, “Con faldas y a lo loco es una pequeña Sodoma y Gomorra desternillante. Una grieta en el conservador muro de la doble moral americana sobre el sexo, el amor y el travestismo que quebró en gran parte los preceptos de la censura para arrasar en taquilla y convirtiéndose en una de las mejores comedias de la historia del cine.” Ahora, la editorial Notorius publica un libro conmemorativo del 60 aniversario del filme.

Hace exactamente dos semanas puse en su sitio de forma premonitoria al Barcelona. Esta semana cayó eliminado por el Liverpool con una goleada. Hoy mismo, y con arbitraje “así, así”, ha dejado sin opciones al Getafe de jugar la Champions. Ya le vale. El puesto (cuarto) le cae al Valencia (otro que tal), que no ha merecido tal posición y que está dirigido por un tipo bastante alejado de la simpatía. Así es la vida.

El vino de la semana, ahora que comienza a apretar el calor es un rosado, en este caso uno del Alentejo Portugués: Rosé da Fita Petra. Un rosado “no vintage” que combina la frescura de las añadas más jóvenes con el envejecimiento de las lías. Refinado y complejo, cremoso en el paladar, equilibrado y refrescante. Un gran rosado.

Sigan con salud.

 

Foto: rtve.es